viernes, 18 de junio de 2021

Bitácora mientras espero la vacuna...

Cuando inició la vacunación, los profesores universitarios y los administrativos no estábamos en el mapa.

El 19 de abril la Rectora de la UNAL pidió al Ministerio priorizar en etapa 3 a los profesores [1].

El 5 de mayo el Ministro de Salud anunció esa inclusión [2] y comenzó la publicidad.

El 26 de mayo el Ministerio de Educación anunció que despegaba la vacunación de profesores de escuelas y colegios y que sería algo super rápido, para luego avanzar con los profesores universitarios [3].

Pero del dicho al hecho siempre hay mucho trecho. Mucha propaganda y poca efectividad y mucho desorden y fallas de la plataforma, que hasta fue hackeada [4]. 

Muchos profesores se quejaron en redes sociales, pues no estaban priorizados y la vacunación parecía probabilística, a unos si y a otros no, sin claridad al respecto.

Por tanta publicidad prometiendo vacunas, en cualquier conversación o publicación virtual surgían estos lugares comunes:
¿Por qué se quejan tanto, por qué critican al gobierno? ¿Ya se vacunó o le da miedo, pues ya dijeron en el "face"? Este tipo de preguntas eran parte de los argumentos si uno cuestionaba al gobierno. Algunos agregaban ¿cuál es el afán de vacunarse si hay gente vacunada enferma y muriendo?

No obstante la publicidad y el llamado a la confianza y a construir juntos con este gobierno dialogante y muy a pesar de esos lugares comunes, los hechos eran contundentes y la mayoría estaba sin priorizar. Además, las fallas de la plataforma eran evidentes y también las irregularidades en la vacunación, lo cual sigue investigando la Contraloria [5].

Hoy 18 de junio, por Twitter, a las 18:47 anunciaron que estaba resuelto, por fin [6]. Pero la plataforma sigue lenta e intermitente, sobre todo el captcha. Y algunos profesores aún no aparecen o no logran superar las dificultades de la plataforma.

Yo ya aparezco y ya pedí turno para vacunarme, por fin. Así que descansarán un poquito de mis quejas [7] en este aspecto, pero seguiré de activista, ejerciendo esas competencias ciudadanas y digitales que se supone son del mundo de hoy y del futuro.

Y ya cerrando, conviene decir que estas quejas generan disgusto en nuestros líderes y gobernantes. Al parecer viven en la edad media y aún no entienden eso del gobierno digital, abierto y colaborativo. Aún no entienden que las TIC obligan a mejorar la transparencia y la comunicación y generan total visibilidad de lo que hacen o dejan de hacer. Los líderes y gobernantes deben aprender a ser humildes, agachar la cabeza, reconocer las fallas, pedir disculpas y mejorar. Pero, por ahora, su talante y reacción siguen siendo de corte autocrático, dictatorial, irrasible, soberbio, intransigente y, en resumen, orgulloso.

Por último, aunque ya estoy priorizado no estoy vacunado. De manera que seguiré esperando...










[7] Aquí mis principales quejas en orden cronológico