miércoles, 8 de julio de 2026

Expectamus Resurrectionem Mortuorum

El próximo domingo 12 de julio cumple 40 años de fallecido mi papá, tendremos una misa en el cementerio de Chinácota, donde está sepultado. Nuestro credo católico incluye la esperanza de la resurrección, que se resume en la frase en latín que titula esta entrada: " Expectamus Resurrectionem Mortuorum".

Leía esa frase a diario cuando vivía en Bogotá, al pasar por el Cementerio Central en la Calle 26. Nunca entré a ese cementerio, aunque pasé a pie algunas veces por ahí. Cuentan que allí reposan los restos mortales de ex presidentes y grandes personalidades del país. Hay leyendas sobre ese lugar...

Estuve buscando sobre la frase y encontré que corresponde al epitafio de Gonzalo Jiménez de Quesada, a quien se atribuye la fundación de Bogotá.

El epitafio de mi papá fue una copla de un amigo suyo, Jairo Omar. En su tumba esta el texto:

Aquí yacen bajo esta losa fría

en los brazos de su tierra chitarera

los despojos mortales del que en vida

llevara por nombre Álvaro Vera

Dejo por aquí un retrato a lápiz que hizo mi hermano a partir de una fotografía... Son ya 40 años de mantener su recuerdo, que está en su libro de coplas, el cual editamos hace 10 años.

Tal y como dice la frase en latín: "Esperamos la resurrección de los muertos"...

jueves, 21 de mayo de 2026

Magnífica Humanitas - Inteligencia Artificial, Valores Humanos y Religión

El pasado 15 de mayo el Papa León XIV publicó su primera encíclica, titulada Magnífica Humanitas: sobre la custodia de la persona humana en el tiempo de la inteligencia artificial, principalmente centrada en el valor del ser humano frente a las tendencias tecnológicas y en particular la inteligencia artificial IA. La conclusión de la encíclica inicia con el siguiente fragmento:

229. «Que cada cual se fije bien de qué manera construye» (1 Co 3,10): son palabras de san Pablo, que exhorta a los cristianos de Corinto a custodiar la unidad. Amadísimos hermanos y hermanas, nos hemos interrogado sobre el mundo que estamos construyendo, preguntándonos qué significa custodiar a la persona humana en el tiempo de la IA.

¿Nos fijamos en las consecuencias que tienen nuestras acciones para los demás? ¿Se fijan los poderosos en las consecuencias de sus decisiones y acciones? ¿Nos fijamos (se fijan) en lo que estaba antes, los fundamentos, la arquitectura (siguiendo la cita de Corintios)? Es muy probable que no, cada quien vive en la burbuja de sí mismo y ahí está el riesgo actual frente a la IA.

El capítulo 3 se centra totalmente en la IA, pero más que el artefacto revisa las acciones humanas en torno a ese artefacto y más específicamente revisa lo relacionado con el poder:

93. Este paradigma se ha extendido rápidamente en los últimos años, también como efecto de la difusión de la IA, las ciencias cognitivas, la nanotecnología, la robótica y la biotecnología. En sí mismas, dichas innovaciones pueden ser una gran ayuda para el desarrollo humano integral y el cuidado de la Casa común. Pero, precisamente por su poder, pueden actuar como un acelerador del paradigma tecnocrático y, por ello, necesitan un nuevo marco espiritual, ético y político. Más poderoso no significa necesariamente mejor. En este sentido, siguen siendo actuales las palabras de Romano Guardini: «El hombre moderno no está preparado para utilizar el poder con acierto».

Entonces, como ya lo han dicho muchas personas, la cuestión de la inteligencia artificial es política y por esa razón requiere transparencia, comunicación, colaboración, el concurso de todas las personas en cada contexto, en lugar de la supremacía de unos pocos. Como dice más adelante en el mismo capítulo:

103. Confiar, en la práctica, a un algoritmo el poder de seleccionar quién es digno y quién no, sin que nadie asuma el peso de la decisión, significa encomendarle la tarea de redefinir los límites de las posibilidades humanas. Lo que disminuye, en este proceso, no es sólo la empatía hacia el excluido, que puede ser imitada artificialmente, sino la responsabilidad política, porque el descarte de los débiles queda revestido de una neutralidad y una objetividad ante las cuales es imposible protestar. Y, de ese modo, la injusticia se realiza silenciosamente y la compasión, la misericordia y el perdón, no como simple apariencia, sino como gestos políticos, desaparecen del horizonte.

¿Qué hacer entonces? La misma encíclica nos ofrece respuestas:

105. Para que la IA respete la dignidad humana y sirva realmente al bien común, es esencial que las responsabilidades estén claras en todas las etapas: desde quienes diseñan y programan los sistemas hasta quienes los utilizan y quienes resuelven confiarles las decisiones concretas. En muchos casos, sin embargo, los procesos internos que conducen a un resultado pueden ser poco transparentes, y eso hace más difícil atribuir responsabilidades y corregir los errores. Es aquí donde se vuelve decisivo lo que llamamos “responsabilidad” (accountability): la posibilidad de identificar quién debe “rendir cuentas” de las decisiones, motivarlas, controlarlas y, cuando es necesario, cuestionarlas y remediar los daños que derivan de ellas.

106. Pedir prudencia, controles rigurosos y, en ocasiones, también una ralentización en la adopción de la IA no significa estar en contra del progreso, sino ejercitar un cuidado responsable hacia la familia humana. Esta exigencia es aún más urgente porque existe a menudo un desequilibrio entre la velocidad del desarrollo tecnológico y el ritmo al que maduran la conciencia, las normas, los controles y las instituciones capaces de gobernar sus efectos. No basta invocar genéricamente la ética; se necesitan marcos jurídicos adecuados, vigilancia independiente, educación de los usuarios, una política que no renuncie a su tarea. De otro modo, el cambio será gobernado sólo por lógicas tecnocráticas y presentado como necesario e imprescindible, terminando por imponer reglas dictadas por quienes poseen datos, infraestructuras y capacidad de cálculo.

Conviene comenzar por leer toda la encíclica, que debería considerarse por las personas en posición de poder y también debería ser una lectura en las clases universitarias. Hay mucha sabiduría en este documento, como el penúltimo párrafo de ese tercer capítulo:

129. El humanismo cristiano no rechaza la ciencia ni la técnica, sino que las asume con gratitud y realismo, y las sitúa “con los pies en la tierra” dentro de una vocación más alta. La inteligencia creativa del ser humano es un don que puede aliviar sufrimientos y abrir nuevas posibilidades, pero debe permanecer ordenada al bien común, a la justicia, al cuidado de los frágiles y de la creación. En este sentido, la verdadera alternativa no está entre el entusiasmo y el miedo, sino entre dos modos de construir: un progreso que sirve a la persona y a los pueblos, o un progreso que los doblega a lógicas de poder. Al final, la pregunta decisiva sigue siendo la indicada por san Juan Pablo II: la IA, ¿«hace la vida del hombre sobre la tierra, en todos sus aspectos, “más humana”?; ¿la hace más “digna del hombre”?». [138] Si la respuesta es “sí”, entonces podemos reconocer en ella una posibilidad buena para usar con responsabilidad, en un camino de reconstrucción compartida y paciente, según el modelo del renacimiento de Jerusalén narrado en el libro de Nehemías. Si, en cambio, el poder crece mientras el corazón se marchita y los vínculos se rompen, entonces estamos frente a una nueva versión de Babel: una construcción grandiosa, pero inhumana.

Dejo por aquí una copia en PDF del documento y ojalá existan espacios de diálogo y construcción colectiva al respecto...

miércoles, 13 de mayo de 2026

Nada que perder - Susana Fortes

Hay un libro titulado "Nada que perder" de Susana Fortes. Llegué a ese libro por el siguiente fragmento de texto aparecía en redes sociales:

“Hay un episodio de la Odisea en el que Ulises regresa a Ítaca exhausto, vencido y cubierto de andrajos y se acuerda de sus amigos muertos. Está a punto de rendirse, sin fuerzas. Entonces, en un impulso de amor propio, aprieta los dientes y se pone en pie. Las palabras que pronuncia son sólo dos. Se las susurra al oído la diosa Atenea: ‘Aguanta, corazón’. Y esas dos palabras lo salvan. Si los dioses están a tu lado, todo es más fácil. En eso consiste tener suerte”.

Aquí un par de blog donde copian ese fragmento de texto.

https://morenomulas.blogspot.com/2022/12/aguanta-corazon.html

https://hoy.com.do/opinion/corazones-endurecidos_1050551.html

Y aquí una pequeña entrevista a la autora: https://www.youtube.com/watch?v=RI31CVOyP7A


Como Ulises en la Odisea, que alguien nos susurre en momentos difíciles Aguanta, corazón...

Buscaré el libro...

miércoles, 6 de mayo de 2026

Yo Yo Russell

Hoy recordé una reunión del año 2021, de la cual quedó una grabación en Google Meet, un memorando interno y un montón de recuerdos y aprendizajes. En aquella reunión se mencionó la historia del Yo-Yo Russell y su histórica alianza con Coca Cola a inicios de los años 80.

Me puse a buscar y encontré una nota de prensa en La Nación, titulada "Nostalgia. Historia y curiosidades del yoyó" (aquí una copia en PDF). Y también una entrada de un blogger de Los Años 70, titulada "YO-YO Russell Super" (aquí una copia en PDF).

En aquella reunión ese recuerdo del "Yo Yo" no tenía ninguna relación con el tema ni con la situación, era un mero juego de palabras para referirse al egocentrismo, el narcisismo, la soberbia que todos debemos combatir en nosotros mismos.

Entonces recordé un decálogo que hicimos en alguna ocasión con un compañero de trabajo, quien antes criticaba ese decálogo y ahora lo tiene como parte de sus convicciones:

  1. Eso ya lo hice Yo.
  2. Eso lo estoy haciendo Yo.
  3. Eso lo voy a hacer Yo.
  4. Eso lo tengo pensado hacerlo Yo.
  5. Eso solo puedo hacerlo Yo.
  6. Eso lo quiero hacer Yo.
  7. Eso no puede hacerlo nadie más que Yo, porque es mi competencia.
  8. A mi me parece que eso no se puede hacer (o no se puede hacer así), creo Yo.
  9. A mi me parece que eso no lo debería hacer usted, mejor Yo le ayudo.
  10. Agregue Usted aquí uno más para el decálogo (ese lo voy a agregar Yo).

Resulta muy curioso que el acento del "Yo Yo" se ponga en la segunda sílaba en lugar de la primera, es algo que aprendí indagando al respecto, porque solemos pronunciarlo al revés... 

Durante tres semestres esperé con paciencia esperando un cambio a ese contexto del "yoyó": Luego pedí un cambio y ya completo tres semestres un poquito alejado y ha sido mejor... Como ese juguete clásico que desafía la gravedad, el tiempo seguirá corriendo, las cosas van y vienen y se vuelven a ir y vuelven a regresar... Como dice la Biblia en el libro Eclesiastés:


2 Vanidad de vanidades, dijo el Predicador; vanidad de vanidades, todo es vanidad.

3 ¿Qué provecho saca el hombre de toda su fatiga con que se afana debajo del sol?

4 Una generación se va, y otra generación viene; mas la tierra siempre permanece.

5 Sale el sol, se pone el sol, y se apresura a volver al lugar de donde se levanta.

6 El viento tira hacia el sur, y gira hacia el norte; va girando de continuo, y a sus giros vuelve el viento de nuevo.

7 Todos los ríos van al mar, y el mar no se llena; al lugar de donde los ríos vinieron, allí vuelven para correr de nuevo.

8 Todas las cosas dan fastidio más de lo que el hombre puede expresar; nunca se sacia el ojo de ver, ni el oído de oír.

9 ¿Qué es lo que fue? Lo mismo que será. ¿Qué es lo que ha sido hecho? Lo mismo que se hará; y nada hay nuevo debajo del sol.

10 ¿Hay algo de que se puede decir: He aquí esto es nuevo? Ya fue en los siglos que nos han precedido.

11 No hay recuerdo de los antiguos, como tampoco lo habrá de los venideros en los que les sucederán.


Pidamos a Dios sabiduría y paciencia y que sea el tiempo quien juzgue...

jueves, 31 de julio de 2025

¿Cómo usar inteligencia artificial en educación superior?

El año pasado, el profesor Juan David Gutiérrez, de la Escuela de Gobierno de la Universidad de los Andes de Colombia, publicó el documento "𝐋𝐢𝐧𝐞𝐚𝐦𝐢𝐞𝐧𝐭𝐨𝐬 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐞𝐥 𝐮𝐬𝐨 𝐝𝐞 𝐢𝐧𝐭𝐞𝐥𝐢𝐠𝐞𝐧𝐜𝐢𝐚 𝐚𝐫𝐭𝐢𝐟𝐢𝐜𝐢𝐚𝐥 𝐞𝐧 𝐜𝐨𝐧𝐭𝐞𝐱𝐭𝐨𝐬 𝐮𝐧𝐢𝐯𝐞𝐫𝐬𝐢𝐭𝐚𝐫𝐢𝐨𝐬" [1].

Y hoy acaba de publicar una 𝐄𝐬𝐜𝐚𝐥𝐚 𝐝𝐞 𝐮𝐬𝐨 𝐝𝐞 𝐈𝐀 𝐠𝐞𝐧𝐞𝐫𝐚𝐭𝐢𝐯𝐚 𝐞𝐧 𝐜𝐮𝐫𝐬𝐨𝐬 𝐮𝐧𝐢𝐯𝐞𝐫𝐬𝐢𝐭𝐚𝐫𝐢𝐨𝐬 [2], que es una adaptación de la 𝐀𝐫𝐭𝐢𝐟𝐢𝐜𝐢𝐚𝐥 𝐈𝐧𝐭𝐞𝐥𝐥𝐢𝐠𝐞𝐧𝐜𝐞 𝐀𝐬𝐬𝐞𝐬𝐬𝐦𝐞𝐧𝐭 𝐒𝐜𝐚𝐥𝐞 (𝐀𝐈𝐀𝐒) 𝐯. 𝟐 de Perkins, Leon Furze, Roe y MacVaugh (2024) [3].

En los comentarios de la publicación mencionan otra adaptación (en inglés) de Pete Dunford, que encontré en una interesante guía de 𝐀𝐈 𝐏𝐫𝐨𝐦𝐩𝐭𝐬 𝐟𝐨𝐫 𝐬𝐭𝐮𝐝𝐞𝐧𝐭𝐬 [4].

Agreguemos el 𝐄𝐝𝐮 𝐁𝐨𝐨𝐤 | 𝐈𝐧𝐭𝐞𝐥𝐢𝐠𝐞𝐧𝐜𝐢𝐚 𝐚𝐫𝐭𝐢𝐟𝐢𝐜𝐢𝐚𝐥 𝐠𝐞𝐧𝐞𝐫𝐚𝐭𝐢𝐯𝐚: 𝐞𝐧𝐟𝐨𝐪𝐮𝐞𝐬 𝐩𝐫á𝐜𝐭𝐢𝐜𝐨𝐬 𝐩𝐚𝐫𝐚 𝐝𝐨𝐜𝐞𝐧𝐭𝐞𝐬 𝐝𝐞𝐥 𝐎𝐛𝐬𝐞𝐫𝐯𝐚𝐭𝐨𝐫𝐢𝐨 | 𝐈𝐅𝐄 𝐝𝐞𝐥 𝐈𝐓𝐄𝐒𝐌 [5], para que sean 5 las referencias para enfrentar éste semestre y sigamos esperando más tecnología, más innovaciones y más transformación digital.


¿Usar o no usar la IA? ¿Cómo usarla?¿Cambiar o no cambiar la educación?¿Qué cambiar, cómo cambiarla?¿Cuestión de evaluación, solo cambiar la evaluación?¿Qué hacer?...

Al igual que la educación, todo está cambiando, la cuestión es política. En sector gobierno, por ejemplo, cursa en el congreso el proyecto de inteligencia artificial, seguro pasará un año en discusión y sin aprobar. Ojalá me equivoque...

Como la cuestión es política, los dos primeros pasos siempre serán comunicar y colaborar. No sirve el modelo de burbuja, cada profesor o pequeño grupo de afinidades, excluyendo a unos y a otros. Se necesita sin un ejercicio democrático y riguroso que escuche todas las voces y junte las diferencias. Mientras eso sucede, los monopolios mundiales de la IA, de la economía y la política (de la guerra...) seguirán adelante...

Las brechas eternas de la educación seguirán creciendo con la IA. O actuamos o caemos el abismo en lugar de subir a la cima...

ConTICtualizando, hay que seguir vigilantes y partícipes de lo que sucede en las decisiones nacionales y mundiales sobre Inteligencia Artificial y todo lo demás..., al tiempo que se intenta mejorar el pequeño microcontexto...


Referencias

[1] https://juangutierrez.co/wp-content/uploads/2023/08/lineamientos-para-el-uso-de-inteligencia-artificial-en-contextos-universitarios-v5.0.pdf

Copia https://drive.google.com/file/d/1uoo8qr-NBll3_HqfA_pamoBAlRK90feD/view?usp=sharing


[2] https://www.linkedin.com/posts/juan-david-guti%C3%A9rrez-rodr%C3%ADguez-a7364116_escala-de-uso-de-ia-generativa-en-cursos-activity-7356477857033846784-0x-V


[3] https://aiassessmentscale.com/

Copia https://drive.google.com/file/d/10UysDWF9CP5qwBynDpJF__SfGXP4tjpT/view?usp=drive_link


[4] https://docs.google.com/document/d/1rZsalqTPXSZOm1nVit3-cVFQGbu9OPqO4SXP0AuQQ9k/edit?tab=t.0#heading=h.98xqe383gl9q

Copia https://docs.google.com/document/d/1EgRAD1OQCvGTIZ62OTlU6kbeqNfmT6hBcQCVSD--LmQ/edit?usp=sharing


[5] https://observatorio.tec.mx/edu-reads/edu-book-inteligencia-artificial-generativa-enfoques-practicos-para-docentes/

Copia https://drive.google.com/file/d/1AoAVh098KTCrijlzlsp4XacqH7jj9kH_/view?usp=sharing

viernes, 25 de julio de 2025

Un influencer de alcalde o un alcalde de influencer...

Crecí en Chinácota, en medio de las Ferias de San Nicolás, de Pericles Carnaval, del desfile de reinas veredales y el desfile del reinado departamental (que antes era en Chinácota y no en Cúcuta). Sobre aquellos tiempos de ferias hay un artículo clásico del periodista Juan Antonio Gossaín Abdallah, titulado Chinácota la trampa de la nostalgia [1]. En ese artículo, desde su título, ya se puede apreciar uno de los problemas que tenemos como país y como regiones, esa nostalgia porque el presente sea como el pasado, lo cual es contrario a eso que llaman desarrollo o progreso. Y esa nostalgia la aprovechan bien los políticos de siempre, quienes saben que es mejor no cambiar nada, para mantener el poder...

En el caso particular de Cúcuta, la ciudad capital del departamento, resulta curioso esa nostalgia insistente por imitar ferias de pueblo, bajo el disfraz de las grandes ferias del país. Al respecto, recupero de mis recuerdos un artículo en La Opinión de hace 11 años, titulado Cúcuta para grandes cosas [2], que parafrasea el eslogan de un alcalde anterior y afirma que la historia de Cúcuta "...no ha sido más que una historia triste y permanente de desilusiones, frustraciones y saqueos que han terminado en carcelazos y destituciones; por ello hoy tenemos una ciudad como la que vivimos...".

Entonces veo al Alcalde actual bailando junto a unas marimondas, como intentando parecerse a los políticos barranquilleros, con quienes estaba de concierto, aquel día de un atentado terrorista y toque de queda en la ciudad. Y me pregunto ¿necesita Cúcuta unas ferias? ¿necesita Cúcuta un influencer o un Alcalde?

Sobre estas preguntas hablé esta semana con varios taxistas y todos coincidieron en que no necesitamos ferias y que tampoco nos sirve un influencer de Alcalde. Nadie más sabio que un taxista para dialogar sobre la realidad de nuestro micro contexto. Por ahora los taxistas son mis periodistas, son ellos quienes me informan y me ponen a pensar.

Qué falta hacen los buenos periodistas, lástima esos que asesinan y así se quedan, porque en Cúcuta no pasa nada, a lo mejor de ahí sale el argumento del aburrimiento, porque en Cúcuta no pasa nunca nada...

Mientras llegan los buenos periodistas o los buenos periodistas pierden el miedo al que nos quieren condenar o por fin se hace justicia y se elimina ese miedo, de vez en cuando nos corresponde a los profesores levantar la mano un poquito, aunque también con miedo, porque en Cúcuta, en todos los ámbitos, contextos y niveles es peligroso hablar.

[1] https://web.archive.org/web/20190701224735/https://www.semana.com/opinion/articulo/chinacota-la-trampa-de-la-nostalgia/5903-3 

[2] https://web.archive.org/web/20250726000431/https://www.laopinion.co/cucuta-para-grandes-cosas

[3] https://www.instagram.com/reel/DMjGOANvr58/?igsh=MWxpaGg2djVwc2E2dg==

Publicado en Facebook https://www.facebook.com/share/v/1CHzRvMRyY/



miércoles, 12 de febrero de 2025

Volver a vivir, de otra manera...

Han pasado varios meses. Hace más de un año que hice cambios de fondo en mi vida personal y hace casi un año que llegó a mi vida ese ángel maravilloso que sigue a mi lado, cuyos ojitos lindos y su sonrisa me alegran a diario...

Éste nuevo año logré iniciar con cambios importantes en mi vida profesional, no tan profundos, pero significativos. No hubiese sido posible intentar estos cambios sin tener a mi lado a ese ángel maravilloso, con quien anhelo seguir forjando un futuro juntos...

A diario busco poemas, canciones o intento escribir versos, para enviarle a ese ángel que me acompaña y me llena de fuerzas para seguir adelante. He mejorado, pero aún no soy ni la mitad de lo que fuí en otros tiempos, aún estoy débil y a veces se hace difícil. Por fortuna aparece la poesía que me salva y que me ayuda a seguir hablando a ese ángel de la guarda que Dios me envió.

Justo ésta mañana encontré éste bonito poema que le envié:

Por tu risa y tu bondad

Tu risa me convenció desde aquel primer día.
No eras la chica ideal según lo acostumbrado,
ni fue tu cuerpo, que aunque perfecto, el que me esclavizó,
fue tu bondad.

Aquella que solo yo conozco, pero no te asustes,
no lo voy a compartir.
Eres preciosa, la más hermosa,
jamás podré olvidar esa manera enque me mirabas
cuando conversábamos ligeramente sobre cualquier cosa.

Ni tus defectos ni tus demonios
han sido suficientes para apagar esto que siento.
Y si me preguntas por qué,
tu tranquila, yo sé por qué lo siento.

No te asustes, quizás no sé amar
o no sé cómo expresarlo,
pero te amo.

Con toda la turbulencia y el caos
que ha traído a mi vida,
tu amor también me ha traído alegrías.

Ya no eres una niña,
pero te veo, y mi mente solo piensa en protegerte.
Para mi eres pequeña, mi pequeña, y siempre lo serás.

Trataré de volver a escribir, lo necesito, para liberar la mente, el alma y hasta el cuerpo...