lunes, 13 de enero de 2020

Comprueban que el cerebro humano es necio, pero aún no se sabe por qué

Leí hace unos día un artículo del periódico El País titulado "El cerebro nos impide ver la fuerza de los argumentos que nos contradicen". El artículo se relaciona mucho con las dos últimas entradas (sobre dos videos TEDx). Parece que estamos condenados a ser lo que aprendemos en la familia, la escuela y la calle, pues el cerebro se niega a cambiar de parecer, incluso cuando hay argumentos contrarios mucho más sólidos y evidentes que los nuestros.

Por eso debemos ser cuidadosos con lo que aprendemos y enseñamos y con las personas con quienes nos relacionamos, confiamos y creemos. Lo mejor es aprender a dudar desde niños, una duda permanente y metódica, una postura científica. No se trata de irse al extremo de no creer en nada, sino de mantener el cerebro abierto a nuevas ideas, de permitirnos evolucionar y cambiar. Conversar con personas de diferentes visiones y lograr acuerdos.

Si esos experimentos que menciona el artículo son 100% confiables y válidos y nuestro cerebro es necio por naturaleza, de pronto no tiene sentido buscar el por qué ni tratar de cambiarnos. Vamos a tener que consolarnos con la poesía y la música, como la canción El Necio de Silvio Rodriguez:


 Para no hacer de mi icono pedazos,
para salvarme entre únicos e impares,
para cederme un lugar en su Parnaso,
para darme un rinconcito en sus altares
me vienen a convidar a arrepentirme,
me vienen a convidar a que no pierda,
mi vienen a convidar a indefinirme,
me vienen a convidar a tanta mierda.

Yo no sé lo que es el destino,
caminando fui lo que fui.
Allá Dios, que será divino:
yo me muero como viví.

Yo quiero seguir jugando a lo perdido,
yo quiero ser a la zurda más que diestro,
yo quiero hacer un congreso del unido,
yo quiero rezar a fondo un hijonuestro.
Dirán que pasó de moda la locura,
dirán que la gente es mala y no merece,
mas yo seguiré soñando travesuras
(acaso multiplicar panes y peces).

Dicen que me arrastrarán por sobre rocas
cuando la Revolución se venga abajo,
que machacarán mis manos y mi boca,
que me arrancarán los ojos y el badajo.
Será que la necedad parió conmigo,
la necedad de lo que hoy resulta necio:
la necedad de asumir al enemigo,
la necedad de vivir sin tener precio.

¿Por qué creemos en lo que creemos?

Dejo una copia de un video TEDx elaborado en conjunto entre el sociólogo y filósofo estadounidense John Millburgh y el actor y comediante argentino Manuel "Mamo" Gutiérrez Arana. Conviene que vean el video completo hasta el final...


El video plantea lugares comunes de la epistemología, como el criterio de verdad del conocimiento y el origen, las fuentes de nuestro conocimiento. La gran mayoría de lo que "conocemos" no lo hemos conocido en "primera persona" sino por "imágenes" de terceros, a través de nuestra vida (conversaciones, lecturas, mitos, leyendas, verdades y mentiras). Entonces debemos procurar que esos terceros, nuestras fuentes, sean confiables, para no vivir engañados, pues es imposible en nuestra corta vida conocer todo por la experiencia directa.

Además, lo que conocemos va determinando con el tiempo nuestras decisiones, nuestras acciones y nuestros nuevos conocimientos. En la medida en que vamos conociendo nos vamos llenando de prejuicios, vamos acumulando conocimientos que nos determinan...  Como el refrán argentino que menciona el video: "el que se quema con leche ve una vaca y llora"...

Cuando más conocemos mayor es la entropya. Lograr la synergya es cada vez más difícil... La Synentropya es como el final del video: "vivimos demasiado convencidos y convencidas de que nuestro modo de ver el mundo es la posta"... deben ver el video...



La conversación es como el fuego

Dejo aquí una copia de un video TEDx de Guadalupe Nogués titulado "Cómo hablar con otros que piensan distinto".



En ese video se plantea la importancia que tienen las evidencias (los hechos) para tomar decisiones, pero también se plantea que esas evidencias son insuficientes. Ni la postura científica ni la educación han conseguido resolver ese problema, generando que las conversaciones sobre ideas opuestas terminen en disputas. Posiblemente eso sucede porque nos convertimos en lo que pensamos y creemos y cuando alguien cree, piensa y dice cosas diferentes, entonces nos sentimos atacados, heridos. Es básicamente una cuestión de egos, de individualidades que nos impiden construir juntos, mejorar y evolucionar, llegando a consensos en medio de los disensos, de manera que las "mejores" ideas triunfen y lideren el avance de la humanidad.

En ocasiones se genera una censura tribal, que obliga a algunos a callarse, los anula, los aniquila, los silencia. Se imponen las voces e ideas de los poderosos, quienes usan su poder para manipular a algunos que piensan igual o para anulara a los otros que piensan distinto. Y eso pone en peligro la democracia y la humanidad, pone en peligro la conservación de lo que somos y la evolución hacia un futuro mejor, por eso es fundamental resolver el problema. Conviene que separemos a las personas de las ideas, que respetemos las diferencias y podamos conversar.

El video finaliza planteando una metáfora  entre el fuego y la conversación: El fuego tiene dos extremos peligrosos que los seres humanos logramos dominar muy bien. Un extremo es que el fuego se apague y el otro es que el fuego se vuelva incontrolable y se termine en un incendio. Con la conversación sucede lo mismo, de modo que no podemos permitirnos quedarnos callados o que nos silencien, pues sería, como dice el video, "un silencio ruidoso". Pero tampoco podemos caer en el incendio permanente pues eso nos destruiría. Es necesario que así como controlamos el fuego logremos controlar las conversaciones entre personas diferentes...

Que el fuego se extinga o se genere un incendio es entropya, controlarlo es la synergya. Que pensemos diferente y pongamos de manifiestos esas diferencias, esos disensos, es entropya y que escuchemos, toleremos, conciliemos y lleguemos a consensos es synergya. La idea de SynEntropya es clave y en este video aparece con total claridad...


miércoles, 8 de enero de 2020

El funámbulo Philippe Petit

La televisión colombiana es cada año menos atractiva y los canales de la televisión por cable tienen una programación predecible y repetitiva. En raras ocasiones hay algo nuevo y bueno para pasar el tiempo y es peor en estos primeros días del año.

Hace algunos días terminé viendo una película del año 2015, de Robert Zemeckis, titulada "En la cuerda floja": La historia del francés Philippe Petit, quien caminó en 1974 sobre una cuerda floja en las desaparecidas Torres Gemelas. Encontré una nota en la Revista Semana que muestra más detalles sobre el tema.

Sentí escalofrío al ver la película, el funámbulo caminando por una cuerda y a sus lados el vacío de más de cuatrocientos metros de altura. Pero la película muestra algo que creo aún más interesante: la determinación de Philippe Petit por lograr un sueño, la colaboración de todos sus amigos y su novia y su posterior separación y soledad, después de haber logrado cambiar el mundo, después de lograr lo que parecía imposible...

Curiosamente hoy apareció una columna de opinión en El Espectador, titulada "Elogio de la cuerda floja" de David Santiago Mena Luengas. La columna plantea una metáfora política, donde el vacío son los extremos de la derecha y la izquierda y la posición "apropiada" es el centro, la cuerda floja...

Pienso entonces que pasamos de ser políticos "tibios" a ser "funámbulos", "...cada paso debe ser cuidadoso y meditado, la vista siempre al frente, tratando todo el tiempo de mantenerse en la mayor estabilidad posible, en el mayor equilibrio...".

Pero también pienso que hay que tomar partido de vez en cuando, arrojarse al vacío de un lado, asumir los riesgos y después recuperar el equilibrio y seguir caminando sobre la cuerda. Si no lo hacemos, podríamos quedarnos paralizados a mitad de la cuerda, sin avanzar,  como una fotografía...

Fuente A.F.P - Artículo Revista Semana citado previamente




Reseñas de Libros

Casi siempre me gusta escribir sobre los libros que leo. Es un ejercicio de memoria, reminiscencia podría ser el término clave. Cuando leo, procuro realizar una segunda lectura tomando notas en mis libretas de apuntes y en los últimos años he comenzado a subrayar los libros, algo que antes odiaba hacer. Creo que esos subrayados son señales del envejecimiento de mi memoria...

Desde hace varios meses tengo muchos apuntes sobre libros en mis libretas, pero no he escrito sobre eso. Cuando lo he intentado termino escribiendo sobre otras cosas o me desvío y sigo leyendo o me distraen y abandono, cambio de actividad...

Justo hoy me senté con la intención de reseñar uno de los libros, del cual tengo varios apuntes y al que he regresado varias veces. Pero se pasaron las dos horas en el estudio y terminé escribiendo esta entrada... Lo malo es que me prometí no comprar más libros y no leer más hasta que no escriba lo que me  propuse, así que debo intentarlo una vez más...

Para cumplir mis metas siempre las escribo y voy marcando (tachando) en la medida que las cumplo. Así que voy a dejar aquí la lista de algunos de los libros que me gustaría reseñar antes de finalizar mis vacaciones:

  • Rodolfo Llinás - La pregunta difícil de Pablo Correa.
  • ¿Por qué somos tan parroquiales? de Sandra Borda.
  • El ingenio de los pájaros de Jennifer Ackerman (ya escribí algo). 
  • The Psychology of Computer Programming de Gerald M. Weinberg.
  • ¿Qué es la Tecnología? de Dominique Raynaud (creo que ya escribí algo).

jueves, 19 de diciembre de 2019

Soledad y fortaleza

Había escrito en otro blog sobre la dualidad individuo y grupo, sobre la importancia de los equipos de trabajo, de los grupos de personas, en contraste con el valor de las libertades individuales. Allí citaba la Teoría del Gran Hombre de Thomas Carlyle y la crítica de Herbert Spencer. Dos fragmentos que copio a continuación para contrastar:
  • "Los grandes hombres no viven en vano. La historia del mundo no es sino la biografía de grandes hombres" ("No great man lives in vain. The history of the world is but the biography of great men").
  • "Hay que admitir que el surgimiento de un gran hombre depende de una larga sucesión de influencias complejas, producidas por su raza y la sociedad en que creció... Antes de que un hombre rehaga la sociedad, su sociedad debe hacerlo a él" ("You must admit that the genesis of a great man depends on the long series of complex influences which has produced the race in which he appears, and the social state into which that race has slowly grown.... Before he can remake his society, his society must make him").

Recordé esto porque intentaba escribir algo sobre un artículo que leí hace unos días. El artículo trataba sobre las personas que salen a vivir solas desde muy jóvenes y sobre las implicaciones de la vida solitaria. En ese artículo mencionan un proverbio sueco que me gustó: "ensam är stark" que traduce en español "el que está solo es fuerte" (en inglés "there is strength in being alone" o "alone is strong"). Hay mucho para pensar y dialogar en torno a ese proverbio...

También, posiblemente porque estos días de novena de aguinaldos nos llevan a la reflexión y a recuperar nuestra espiritualidad, recordé un pasaje bíblico que leí hace muchísimos años, cuando era adolescente, en un libro que me prestaron de Og Mandino: "No temas, porque yo estoy contigo; no te desalientes, porque yo soy tu Dios. Te fortaleceré, ciertamente te ayudaré, sí, te sostendré con la diestra de mi justicia"(Isaías 41:10). En el libro de Og Mandino decía algo así como "Yo te sostengo de la mano y no dejaré que tropieces"...

Y curiosamente, ayer vi un video del padre Alberto Linero sobre la soledad en navidad y cuatro sugerencias para fortalecerse:
  1. Aceptar la realidad tal cual es.
  2. Tratar de generar dinámicas que mitiguen esta soledad.
  3. Celebrar, porque siempre hay razones con celebrar y siempre hay alguien con quién celebrar.
  4. Tener una experiencia espiritual fuerte: recuerda que Él no te va a abandonar
La soledad y las adversidades nos hacen más fuertes. Lo importante es no permitirnos la derrota, sino continuar, insistir, no rendirse nunca. Al fin de cuentas el tiempo pasa, como dice un poema holandés que leí hace algunos años y que acabo de recordar:
 
Querido Ari
Pierde cuidado

El mundo es redondo
y nunca ha cambiado

La gente es mala
La gente es buena

Pero todos marchan
por la misma senda

Cuanto más vives
menos años duras

Emerges del agua
y el fuego cruzas

Por eso Ari querido
Pierde cuidado

Que el mundo gira
y seguirá girando
 

...En general los años pasan igual
desde Platón nada cambió...

Que la entropya de la soledad y las adversidades nos fortalezca esta navidad y nos ayude a lograr mucha synergya, para continuar adelante, para insistir en cambiarnos un poquito y en cambiar un poquito el mundo, para mejorarnos y mejorar nuestra humanidad...

miércoles, 18 de diciembre de 2019

Leer y escribir y la metáfora de la respiración...

Quiero referirme a esta metáfora que encontré en redes sociales hace algunos días:


Sin profundizar mucho en su origen (aquí un par de referencias de 2015 y 2018), al parecer proviene de Pam Allyn, una experta en innovación educativa y motivación: leer y escribir no pueden separarse, leer es inhalar y escribir es exhalar... son dos procesos complementarios.

Suponga que inhala o aspira aire pero no lo exhala. Inténtelo por unos minutos, varias veces... !No se pueden separar¡ Algo similar sucede con el ejercicio de leer sin escribir, similar, también, al ejercicio de aprender sin compartir lo aprendido o enseñarlo.

Y es que sobre estas dos actividades humanas (la lectura y la escritura) hay mucho material para leer y escribir. Por ejemplo: (i) El poema de Borges que inicia diciendo "Que otros se jacten de las páginas que han escrito; a mí me enorgullecen las que he leído". (ii) Un artículo donde se afirma que "con Borges la literatura se convierte radicalmente en la escritura de una lectura y en la lectura de una escritura". (iii) El libro ¿Por qué escribo? de Dario Botero Uribe donde aparecen frases como "...escribo para comunicarte que excepto por tu mirada, todo lo he aprendido en los libros...". (iv) Esta infografía sobre los hábitos de los escritores famosos. Y, como no hay quinto malo, (v) esta entrevista a Hector Abad Faciolince sobre su libro más reciente "Lo que fue presente", basado en sus diarios y escritos no publicados...

Esa entrevista a Hector Abad me recordó los diarios que solía llevar con mucha frecuencia hace 25 años y que con el tiempo fui dejando. Hoy por hoy mis diarios se convirtieron en notas sobre lo que leo, que después uso para escribir en mis blog. Y entonces recuerdo, también, que con frecuencia la gente me hace dos preguntas ¿por qué siempre tiene un libro con usted? ¿está leyendo ese libro? Y mi respuesta suele ser, no lo estoy leyendo, estoy escribiendo en mi blog sobre el libro, según mi libreta de notas de lo que he leído...

Definitivamente esa metáfora resultó bastante interesante y hermosa, es imposible separar la lectura y la escritura... Y por estos días llenos de tecnología e inmediatez, pienso que nuestra respiración es agitada, vamos leyendo y escribiendo a ritmos acelerados en todas las redes sociales. Muchos suspiros o gritos por minuto en Twitter, Facebook WhatsApp y todos los medios posibles. Suspiros y gritos permanentes hasta que nuestro yo más interior nos escucha, se apiada de nosotros y escribe algunos párrafos para liberarnos...