martes, 1 de noviembre de 2022

El triángulo el poder

Corría el año 1990, en La Escuela Amarilla de Los Patios (así le decían). Yo estudiaba quinto primaria. En esa época hacían exámenes de admisión al Colegio y los cupos eran pocos. 


Dentro de lo que enseñaban y evaluaban estaban las 3 operaciones del triángulo del poder: potenciación, radicación y logaritmación. Aún recuerdo viejos libros y la explicación en el tablero, con tiza de colores.

No olvido el triángulo, porque después ese triángulo aparecía en física, con velocidad, tiempo y espacio. Y en electrónica, con corriente, voltaje y resistencia. Y en trigonometría, con seno, coseno y tangente. Y en cálculo, con funciones, su derivada y su integral. Y en español y comunicación, con la cosa o referente, el símbolo y el significado... En todo ese triangulo...
 

Escribo esto porque, en el curso de Análisis y Diseño de Algoritmos, mis estudiantes no entendían una demostración, porque no entendían los logaritmos como parte de ese triángulo.


Pensé buscar los libros viejos, pero finalmente busqué en Internet por "triangle log root pow" y ahí apareció. Les dejo el video, que compartí a mis estudiantes

 

https://www.youtube.com/watch?v=sULa9Lc4pck

jueves, 20 de octubre de 2022

El Plagio como una de las bellas artes

Terminé de  leer el libro "El Plagio como una de  las bellas artes", de Manuel Francisco Reina. El título del libro parafrasea a Thomas de Quincey, quien tiene un libro titulado "Del asesinato como una de las bellas artes". Y sobre dicho libro cita esta frase: "si uno comienza por permitirse un crimen, pronto no le dará importancia a robar".

El libro transcribe y cita casi toda la normatividad española y europea sobre propiedad intelectual y derechos de autor, enfatizando en las tres dimensiones: el sujeto (autor), el objeto (la obra) y los derechos de propiedad (morales y patrimoniales) que se derivan del objeto. Además habla de  los delitos relacionados, como el plagio, que tiene una definición precisa en la ley, pero que depende de la difusa y subjetiva interpretación de un juez.

En eso de la definición de plagio el autor plantea tres grandes caminos: Primero la intertextualidad (imitatio, mímesis, palimpsesto), como un recurso creativo, evolutivo y de conservación del acervo cultural,  que no debería considerarse como un falta ética o legal si se respeta el derecho y deber de citar a las obras y autores anteriores.

Segundo el plagio, que es un delito grave y complejo de probar y que consiste en arrogarse la autoría de otros, con dolo o por negligencia. Y tercero la esclavitud intelectual, que es cuando un tercero muy creativo acepta o se ve obligado a vender o ceder su trabajo, para que otros pasen por sus autores, lo cual es aún más grave que el plagio.

Estas tres definiciones se enriquecen cuando el autor cita la etimología del verbo plagiar:

"Entre los antiguos romanos, comprar a un hombre libre sabiendo que lo era y retenerlo en servidumbre".

"Entre los antiguos romanos, utilizar un siervo ajeno como si fuera propio".

"En la cultura latinoamericana, secuestrar a alguien para obtener rescate por su libertad".

Siguiendo esta etimología, la intertextualidad se sale de la definición de plagio y quedan las otras dos definiciones como una falta ética y legal gravísima, que se parece a secuestrar y esclavizar. De ahí el recurso del autor en el título del libro y su cita inicial sobre el asesinato:

"Si uno comienza por permitirse un crimen, pronto no le dará importancia a robar"... parafraseando, "Si uno comienza por permitirse un plagio, pronto no le dará importancia a nada"

De esta manera el autor plantea como tesis en el resto del libro que la intertextualidad o apropiación intelectual es una parte inmanente de cualquier producción humana, desde los inicios de la tradición oral, escrita, artística y hasta tecnológica. Y que se diferencia del plagio y la esclavitud intelectual, que son desviaciones extremas y perversas de dicha licencia creativa.

Y para respaldar ese tesis muestra ejemplos desde los griegos, con Homero y Hesíodo y luego hace un recorrido por la historia de la literatura: Cervantes, Dante Alighieri y Shakespeare, García Lorca, Camilo José Cela, Borges y recientemente J.K. Rowling y su famosa obra Harry Potter. Estos y muchos otros más autores tienen en sus obras indicios de similitud con obras escritas previamente, así como de tradiciones orales anónimas muy antiguas.

Es así como aparecen los lugares comunes de la mitología, la religión y la historia de la humanidad, que se pueden apreciar en poemas, obras literarias, música, cine y cualquier otro tipo de manifestación cultural a través del tiempo. El autor argumenta que "los temas, motivos, fuentes y argumentos", de los cuales se derivan las obras, se apropian todo el tiempo y son el origen de inspiración y creación.

Debido a que "los temas, motivos, fuentes y argumentos" están en el plano de las ideas, no es posible protegerlos legalmente, porque la protección aplica solo a la obra, a la materialización física de la idea abstracta. Se puede proteger el texto, pero no lo que dice y eso que dice se podría volver a escribir de otra forma, sin que sea plagio. Esto genera la paradoja de obras que plagian y resultan mejores que la obra original.

De ahí que resulte tan complejo cualquier denuncia de plagio. Además, dichas denuncias pueden estar mezcladas con  "matices [...] de vanidad, enemistades políticas o intelectuales, intentos de desprestigio e intereses económicos, lícitos o no y un largo etcétera", los cuales ponen en duda a quien denuncia, al denunciado y a los jueces, que jamás serán imparciales.

Y estas situaciones y complejidades se hacen más difíciles de manejar en estos tiempos digitales,  porque las TIC (Tecnologías de la Información y las Comunicaciones) facilitan la masificación y acceso a las obras, sin ningún control, dejando todo en manos del talante ético de las personas, que por estos tiempos está en entredicho.

El  autor no se detiene en el tema ético, afirma que "no pretende hacer sangre contra nadie, sino dilucidar y servir de debate sobre el tema", porque, como dice la escritura bíblica "no hay nada nuevo bajo el sol" (en latín "nihil novum subsolem"). Esta postura es apropiada desde una perspectiva artística y creativa, pero siempre requiere que se respete a los autores y obras anteriores, ejerciendo el deber de citar.

Finalmente, la intertextualidad no es plagio, porque está en el plano de las ideas. Hay plagio cuando se copia y se pega sin citar al autor o cuando se usurpan las ideas de otros con formas diferentes, sin reconocer o respetar a los otros como los primeros que lo pensaron y lo hicieron.

Por ejemplo, esta entrada podría convertirse en un fragmento de un artículo o un libro escrito por otra persona, quien sin pudor lo puede copiar y pegar sin citarlo, cometiendo plagio. En cambio, una persona respetuosa de la propiedad intelectual y de las normas podría volver a escribir estas ideas y llegar a obtener premios, reconocimiento, fama y hasta poder y riquezas.

Pero si no se cita al autor y su obra principal y primigenia, además de un delito y una falta ética, esos premios, reconocimiento, fama, poder y riquezas pierden cualquier valor y son simplemente cosas robadas. Hay que legitimar ese valor citando al autor original quien se merece el reconocimiento en la sección de referencias. Y claro, la obra siempre debe ser original, porque si se suplanta al autor, se cae en una especie de esclavismo intelectual.

Para cerrar, la complejidad del plagio se reduce cuando hay una cultura libre, que consiste en respetar a los autores y sus obras citándolos, pero explotando al máximo ese recurso creativo que es la intertextualidad, el cual permite crear, re-crear y  co-crear, al tiempo que se respeta, conserva y evoluciona la producción intelectual de la humanidad...

domingo, 16 de octubre de 2022

Si leer es resistir, ¿qué es escribir?

Nunca puedo comenzar un nuevo libro sin antes escribir sobre el que acabo de  leer. Y con mayor razón si ese libro ha logrado cautivarme y regreso a leerlo varias veces. A lo mejor es  por esa metáfora de la respiración, donde la lectura es inspirar y la escritura es transpirar.

Aunque últimamente pienso que escribir sobre lo que  leo es el único mecanismo para olvidar sin olvidar, para liberar mi agotada memoria. Porque ya mi memoria de Funes no funciona como antes,  ya Funes no vive dentro de mi o algo dentro de mi ha decidido olvidar...

El último libro que leí fue Leer es Resistir, de Mario Mendoza, libro al cual llegué por un video promocional en redes sociales. Me gustó mucho, invita a leer otros libros, a conocer  otros autores y cuenta aspectos de la vida del autor que se parecen mucho a mi vida, a lo mejor a la vida de muchos colombianos...

El libro me acompaño durante un viaje que tuve que realizar el mes pasado. El vuelo de ida se retrasó y avancé en la lectura durante la espera. Y al regreso quería terminarlo en el avión y el vuelo fue cancelado, así que lo terminé esa noche en el improvisado hotel que me asignaron.

Por temas de trabajo mantuve el libro y mi libreta de apuntes en mi maletín y en varios momentos regresé al libro, a releer,  a marcar (algo que no hacía antes) las oraciones y párrafos que creía haber imaginado y necesitaba corroborar que los había leído.

En la medida que leía tomaba fotografías y publicaba en redes sociales. Alli dejé varios fragmentos publicados, algunos de los cuales voy a subir a continuación, para volver a ellos cuando no tenga el libro cerca y la memoria me engañe...


























Mario Mendoza cierra su libro con pesimismo por la realidad y con poca esperanza de que las cosas cambien. Volví a leer ese final y resalté los últimos párrafos:



Hoy quiero ser optimista, confío en que por estos días se den pequeños cambios y que esos pequeños cambios nos abran la oportunidad a grandes transformaciones, de lo contrario, como el final del libro, será tarde cuando la gente abra  los ojos...

Finalmente, después de leer este libro me pregunto:

Si leer es resistir, ¿qué es escribir?

Seguiré leyendo y escribiendo mientras encuentro la respuesta o mientras leo a alguien que tenga la respuesta...

lunes, 26 de septiembre de 2022

Plagio y la Educación como Negocio

El plagio es uno de los principales desafíos éticos en la educación. Las TIC (Tecnologías de la Información y las Comunicaciones) han propiciado que sea muy simple copiar y pegar (copy & paste), que es el antipatrón en todos los ámbitos, contextos y niveles.

La ventaja es que las TIC también tienen la solución. Pues hay muchas herramientas para evaluar documentos y determinar su nivel de originalidad, así como identificar plagio. Por ejemplo Turnitin y Copyleaks. Y también hay muchas herramientas para evitar el plagio, gestores de referencias y de citación, que se integran con los editores de texto.

Cada vez son más las personas que plagian. Algunos son descubiertos y denunciados, mientras que otros pasan desapercibidos. Y muy pocos aceptan el error y lo enmiendan o son castigados. Se ha escrito mucho sobre el tema y hay mucho trabajo por hacer. Por ejemplo, sigue la denuncia de plagio para el actual Ministro de Transporte y en el gobierno anterior fue denunciado por plagio el Ministro de Vivienda y también se comprobó el plagió de la Presidenta de la Cámara de Representantes.

De fondo el problema es ético y la responsabilidad recae en los profesores y las instituciones educativas, quienes deben formar con el ejemplo. Si los profesores y las instituciones no lo hacen, seguirán propiciando el plagio y, además, estarán permitiendo que crezca el mercado educativo, la educación como negocio.

Y es que son muchos los emprendimientos educativos (startups de base digital) que han identificado las brechas y debilidades del sistema educativo y ofrecen servicios en línea, entre ellos la asesoría y acompañamiento para proyectos de grado, tesis y publicaciones académicas (artículos o paper). Estos emprendimientos ponen de manifiesto el plagio como un problema grave y enseñan cómo hacer las cosas bien.

Un ejemplo de estos emprendimientos es la Doctora Rosario, quien tiene una iniciativa llamada Tesis Online. Publica videos, hace webinars (seminarios en línea), promociona en redes sociales y vende servicios educativos, todo un ejemplo de La Educación como Servicio (Education as a Service).

Estoy suscrito a este emprendimiento de la Doctora Rosario, del cual recibí hace poco este correo sobre el plagio:


 

ConTICtualizando, el que no sabe es como el que no ve y el que no lee es ese peor ciego, que viendo no quiere ver.

Por ahora, avanzaré con este libro que acabo de comprar, para seguir aprendiendo sobre el plagio y denunciándolo...


Publicado originalmente: https://contictualizando.blogspot.com/2022/09/plagio-y-la-educacion-como-negocio.html

jueves, 22 de septiembre de 2022

¡La revolución de los individuos!

El planeta que habitamos se agota y nuestra especie camina hacia la extinción. A lo mejor debemos desaparecer como especie para que el planeta descanse. Después la naturaleza hará lo suyo y volverá la vida que se ha agotado. De pronto la naturaleza en su benevolencia propicia que nuestra especie vuelva a aparecer. De pronto ha sido tanta la maldad humana que al extinguirnos no volvamos jamás.

Pero tenemos la oportunidad de cambiar las cosas. De pensar y actuar diferente a lo que mandan la tradición y el sistema. Si cambiamos el perverso capitalismo, el consumo irracional y la deshumanización, de pronto logramos evadir el abismos hacia el cual estamos caminando.

Escribió William Ospina en una columna reciente que "tenemos un método gratuito para salvar el mundo". Depende de cada uno de nosotros, de pequeñas revoluciones individuales. Que cada uno reconozca y acepte los errores del pasado,  la realidad que vivimos y el triste futuro que vendrá, que comprenda la urgencia de cambiar y que comienza a cambiar:

"...La verdadera revolución que requiere la época es una revolución de las costumbres. Y no la harán los Estados ni los partidos sino los individuos. A lo mejor por conciencia, a lo mejor por obligación, a lo mejor porque no nos quedará más remedio. Si no nos gusta el capitalismo, reduzcamos el consumo; si pensamos que el comercio y el consumo también son grandes conquistas de la civilización, comerciemos solo con cosas útiles y bellas, no con basura; consumamos cosas dignas y útiles, no cosas dañinas y absurdas....

...Ese podría ser el método gratuito para salvar la vida en el mundo: que no sean los Estados los que nos digan cómo vivir. Que escojamos libremente lo bello, lo gratuito, lo natural, lo simple, lo saludable, lo necesario. Es más fácil que eso salve al mundo; no los Estados, no las burocracias."

Ojalá no sea tarde cuando se inicien esas revoluciones de individuos. Yo seguiré en mi revolución mientras pueda...

La tiranía del mérito

En Twitter, que es uno de las principales redes para divulgar información, citaron un video TED titulado "La tiranía del mérito", de Michael Sandel. El  video se  puede encontrar en Youtube o en el sitio de TED.

https://www.youtube.com/watch?v=Qewckuxa9hw

https://www.ted.com/talks/michael_sandel_the_tyranny_of_merit/transcript?language=es&subtitle=es

Profundizando, el video corresponde a un libro con el mismo título, que ojalá pueda leeer algún dia. De ese video quiero dejar aquí un fragmento que copié de la transcripción:

"...Pero el problema no solo es que no podamos estar a la altura de los principios meritocráticos que proclamamos. El propio principio tiene fallas. Tiene un lado oscuro. La meritocracia corroe el bien común. Conduce a la arrogancia entre los ganadores y a la humillación entre los que salen perdiendo. Motiva a los exitosos a jactarse demasiado de su éxito, a olvidar la suerte y la buena fortuna que los ayudó en el camino. Y esto hace que menosprecien a los menos afortunados, a los menos preparados que ellos..."

domingo, 18 de septiembre de 2022

Sobre las opiniones

Hay una columna del filósofo Fernando Savater en El País que se titula "Opiniones Respetables".

Screenshot de El País





Allí plantea que una opinión no se puede interpretar como una afirmación categórica, como un dogma o verdad irrefutable, como algo que merece un respeto y reverencia. Por el contrario, una opinión se somete al escrutinio, a la controversia, al debate y la argumentación.

Dice Savater que cuando alguien dice "yo opino" hay, por lo menos, dos usos: el uso impecable y el uso espurio. En el primer uso, el impecable, manifiesto que no estoy seguro de lo que digo y que acepto mi posible equivocación y confío en que se compruebe o verifique lo que digo, en lugar de darlo por aceptado. Y no importa quién soy yo. Mi opinión no se puede respaldar con la mi autoridad, mi poder, mi prestigio o el aprecio que me tengan.

El el segundo uso, el espurio, se intenta imponer mi opinión como una hipótesis respetable y se asumirá como un ataque personal cualquier objeción o controversia y cualquier intento por refutarla. ¿No son las hipótesis objeto de comprobación?. ¿Por qué deberían respetarse per se?. Por eso este uso se considera espurio.

Savater cierra su columna con humor, citando los principios de la Física sobre la relatividad y la incertidumbre. Su crítica apunta a la equivocación de asumir una opinión como respetable simplemente porque todo es relativo y no podemos estar seguros de nada.

Concuerdo con Savater. Hay que separar a la persona y su opinión.  La persona siempre será objeto de respeto, su opinión, en cambio, siempre será objeto de controversia, incluso y con mayor razón si esa opinión es una hipótesis. No es un irrespeto a la persona cuando uno controvierte o discrepa de su opinión, ni cuando se refuta o argumenta contra lo que esa persona opina.

Conviene agregar a las palabras de Savater que tenemos la obligación de sustentar el por qué de nuestra opinión. Ese por qué facilita el diálogo al centrar la atención en confrontar la opinión y sus por qué, en lugar de pasar al plano personal, donde todos perdemos algo.

Recordé unas palabras de Mario Mendoza en una entrevista sobre su libro Leer es Resistir: Mario Mendoza explica que las personas que no leen piensan que sus opiniones son tan respetables como ellos y, en cambio, quienes leen sopesan su opinión, contrastan, dudan, cuestionan. 

La opinión genera entropya, dudar, cuestionar, resistir genera synergya, junto al respeto y aprecio a las personas. Es clave el respeto a la persona y al derecho que tiene la persona de expresarse. Pero eso que expresa hay que "irrespetarlo", un "irrespeto" que debe traducirse como cuestionar, debatir...

Aunque nos llamen irrespetuosos, seguiremos debatiendo lo que corresponda, porque el debate nos une en la diferencia, el debate es esa synergya que nos salva de la entropya.